La propiedad privada por Camilo Cela







“La propiedad privada, que va desde una canica hasta un muerto no identificado, pasando por dilatados campos de algodón o de petróleo, por lingotes de oro en pilas sobrecogedoras y por fajos y más fajos de acciones y de billetes de banco, es buen motivo para enzarzarse a tortas, a palos, o a cañonazos. Lo malo es que la canica y el muerto, la flor del algodón y el chorro de petróleo, y el oro y el papel, ni se enteran de la pelea porque, en el fondo, les da lo mismo ignorarse -que no saberse- en unas manos o en otras.”

(Camilo José Cela, ‘El difunto Matías Pascal vuelve a la vida’)