Mailer y la democracia elegida

NM: “Sí, a medida que hagan el plástico más fuerte, y más análogo al acero -cosa que no lo lograrán- también, a su turno, los autos van a ser construidos por entero de plástico porque económicamente hablando, el plástico ofrece más ganancia. No existe sorpresa entonces si la mediocridad ha invadido el mundo bajo el estandarte de la tecnología, la visión corporativa, y la urgencia nefasta por suministrar democracia a todos los países del mundo, ya sea que estén preparados para ella, o sólo sean capaces de estarlo. Pero en efecto les decimos: “Van a terminar en una democracia, lo quieran o no”. Esto transforma la democracia en una farsa. Porque la democracia es una gracia. Cualquier democracia auténtica es lo bastante delicada como para ser perecedera, y en este momento estamos en peligro de perder nuestra democracia justamente aquí. La gente que está dirigiendo el mundo en la actualidad, muy mal en muchos lugares, tiene la sensación de que la dirección exitosamente controlada es la única respuesta. Mi sentimiento, sin embargo, es exactamente el opuesto. El capitalismo global no habla de un mercado libre sino de un mundo controlado. Es ajeno a las posibilidades creativas que aún no han sido explotadas en legiones de personas que nunca han tenido una oportunidad de ser creativas, que trabajan y mueren sin momentos creativos en sus vidas. Creo que sus esperanzas han sido enterradas en su corriente genética durante generaciones, y son pasados por alto. Cuando la gente de talento surge sin ningún antecedente cultural aparente, los veo como el producto de estas diez generaciones de frustración de gente que quería ser más que los que sus vidas les dieron. Un artista semejante
está recibiendo ahora el premio que quedó empaquetado en los sueños de sus antepasados. Esta premisa también funciona al revés. Maldades refrenadas, maldades ocultas, extendidas a lo largo de varias generaciones pueden terminar produciendo un dictador monstruoso.”

(El gran vacío)